En mis años de labor en Protección Civil y lo estudiado durante mi carrera, aprendí que la mejor herramienta de supervivencia no es un objeto, sino el conocimiento del territorio. Un Mapa de Riesgos Comunitario es la representación gráfica de las amenazas y vulnerabilidades de tu entorno. No es solo un dibujo; es una hoja de ruta que salva vidas.
A continuación, te comparto mi metodología profesional adaptada de manera fácil para que cualquier persona pueda liderar este proceso en su propio barrio y sentir el mapa de cerca.
¿Qué es un Mapa de Riesgos y por qué lo necesitas?
Un mapa de riesgos identifica qué puede hacernos daño (amenazas) y por qué somos susceptibles a ese daño (vulnerabilidades). Realizarlo fortalece la Resiliencia Climática local, permitiendo que la comunidad actúe antes de que ocurra un evento adverso.
Mi Guía paso a paso: Metodología de Diagnóstico Local
Paso 1: Organización y Recorrido de Campo
No puedes mapear desde un escritorio. Reúne a un grupo de vecinos y caminen por el barrio. Observen con «ojos de riesgo»:
- ¿Hay tendido eléctrico en mal estado?
- ¿Existen laderas con riesgo de deslizamiento?
- ¿Hay drenajes obstruidos que puedan causar inundaciones?
Paso 2: Identificación de Amenazas y Recursos
Divide tu mapa en dos capas críticas:
- Amenazas (Rojo): Zonas propensas a incendios, inundaciones o colapsos.
- Recursos (Verde): Centros de salud, estaciones de bomberos, zonas seguras y puntos de encuentro.
Paso 3: Aplicación de Metodologías Técnicas
Para que tu mapa sea profesional, debes usar criterios de evaluación. En mi artículo sobre las Metodologías Clave para Identificar Áreas Vulnerables, explico cómo priorizar qué riesgos atender primero basándose en la probabilidad y el impacto.
Paso 4: Dibujo y Socialización
Utiliza una base de Google Maps o un croquis manual. Marca con iconos claros los puntos críticos. Una vez listo, este mapa debe estar visible para todos los vecinos.

Mi consejo profesional
El mapa es un documento vivo. Debe actualizarse cada vez que el entorno cambie (nuevas construcciones, cambios en el cauce de un río, etc.). Como menciono en mi Guía práctica de mitigación comunitaria, la participación ciudadana es el motor de la prevención.
La importancia de la validación institucional
Como profesional con experiencia en la Cruz Roja, siempre enfatizo que un mapa comunitario no debe quedarse en el hogar. Una vez que hayas identificado los puntos críticos de tu barrio, el siguiente paso vital es presentarlo ante las autoridades locales de Gestión de Riesgos. Lograr que tu diagnóstico ciudadano sea reconocido por las instituciones permite que los tiempos de respuesta ante emergencias se reduzcan drásticamente, integrando tu saber local con los protocolos oficiales de rescate.
Conclusión: De la identificación a la prevención
Identificar el riesgo es el 50% de la solución. El otro 50% es la preparación. Si ya sabes dónde están las zonas de peligro en tu barrio, el siguiente paso es tener listo tu equipo de respuesta. Te invito a leer mi próxima entrada sobre el Kit de Emergencia del Siglo XXI, donde te enseñaré qué llevar según los riesgos que acabas de mapear.
Para profundizar en estándares internacionales de gestión de desastres, puedes consultar el Marco de Sendai en la página oficial de la UNDRR (Oficina de las Naciones Unidas para la Reducción del Riesgo de Desastres).
Realizar un mapa de riesgos no es un ejercicio de miedo, sino un acto de amor hacia nuestra comunidad. Con mi experiencia, he comprobado que cuando una familia identifica sus vulnerabilidades, recupera el control sobre su futuro. La verdadera resiliencia climática nace de la unión entre el conocimiento técnico y la solidaridad vecinal. Mapear tu barrio es el primer paso para transformarlo de un lugar vulnerable en un territorio seguro.





