Más que un Simulacro: Cómo transformar la brigada escolar en una unidad de respuesta real

Más que un Simulacro: Cómo transformar la Brigada Escolar en una unidad de respuesta real

Cada año, innumerables escuelas en todo el mundo realizan simulacros de evacuación. Las sirenas suenan, los alumnos salen en fila y los registros se llenan (simulacro). Es un «tick» en la lista de cumplimiento de normativas. Pero, ¿Cuántos de estos ejercicios realmente preparan a la comunidad escolar para la incertidumbre y el caos de una emergencia real? ¿Existe una brigada escolar?

La cruda verdad es que muchos simulacros son rituales vacíos que, lejos de infundir resiliencia, generan apatía. Se cumplen por obligación, dejando a un lado el verdadero potencial de empoderamiento que tiene la Gestión del Riesgo de Desastres (GRD). Es hora de ir más allá del simulacro por cumplir y transformar nuestras brigadas escolares en verdaderas unidades de respuesta, impulsadas por un propósito: la Educación para el Desarrollo Sostenible (EDS).

El simulacro tradicional: una rutina de bajo impacto

Pensemos en el típico simulacro:

  • Falta de realismo: Pocas veces se simulan escenarios complejos que realmente pongan a prueba la toma de decisiones.
  • Roles difusos: Los alumnos a menudo no comprenden su papel más allá de seguir al adulto.
  • Desconexión emocional: Como expliqué en mi artículo sobre Identidad Ecológica y la Resiliencia, sin un vínculo emocional, la acción se vuelve mecánica y olvidable.
  • Enfoque reactivo: Se espera el desastre, no se previene ni se mitiga activamente desde el día a día.

Este enfoque crea una falsa sensación de seguridad. En lugar de desarrollar autonomía y pensamiento crítico, se fomenta una dependencia de las instrucciones externas que puede ser fatal cuando la situación exige una respuesta inmediata y adaptativa.

Para transformar una brigada escolar, primero debemos entender qué nos hace realmente vulnerables. En el siguiente video (Video 8 de nuestra serie), analizamos la transición crítica de la Vulnerabilidad a la Resiliencia. Aprenderás a identificar los puntos débiles de tu entorno y cómo una preparación basada en la realidad —y no solo en el papel— puede salvar vidas en un escenario de desastre.


«Pasa a la acción, Tu Guía de Brigadas Escolares»

No dejes la seguridad de tu comunidad al azar. He diseñado una guía técnica paso a paso para que puedas conformar y liderar brigadas de resiliencia efectivas, con protocolos claros y adaptados a la realidad climática actual. Es el complemento práctico definitivo para lo que acabas de ver en el video.


La EDS como motor de acción: de la teoría a la praxis

Aquí es donde la Educación para el Desarrollo Sostenible (EDS) emerge como un catalizador indispensable. La EDS no es solo hablar de reciclaje; es enseñar a los estudiantes a comprender los sistemas complejos (naturales y sociales) que los rodean, a identificar vulnerabilidades y a actuar con responsabilidad.

Cuando integramos la EDS en la GRD, la brigada escolar pasa de ser un grupo de ayudantes a convertirse en agentes de cambio. Los alumnos no solo aprenden qué hacer en caso de sismo, sino que comprenden por qué su entorno es vulnerable a él, qué pueden hacer para reducir ese riesgo diariamente y cómo su acción contribuye a un bienestar colectivo. Esto es lo que llamo Liderazgo Ambiental Comunitario.

Organizaciones como UNICEF y la Oficina de las Naciones Unidas para la Reducción del Riesgo de Desastres (UNDRR) promueven activamente la integración de la GRD en los currículos educativos, reconociendo que la educación es la primera línea de defensa. Pero la clave está en cómo se implementa esa educación.

Más que un Simulacro: Cómo transformar la brigada escolar en una unidad de respuesta real

Los pilares de una brigada escolar de alto impacto

Mi metodología, actualmente en fase de validación en un colegio piloto, se enfoca en estos principios para que la brigada no sea solo un nombre, sino una unidad operativa real:

  1. Conocimiento Situacional Genuino: Los miembros de la brigada no solo conocen las rutas, sino que entienden los riesgos específicos de su edificio, su comunidad y su entorno natural. Participan en la identificación de puntos ciegos y vulnerabilidades.
  2. Habilidades Prácticas y Adaptativas: Más allá de las instrucciones básicas, se les capacita en primeros auxilios básicos, gestión de estrés, comunicación efectiva bajo presión y técnicas de búsqueda y rescate ligeras. No se trata de convertirlos en profesionales, sino en los primeros respondedores críticos.
  3. Roles Claros y Empoderamiento: Cada miembro tiene un rol específico y entrena para ello. Este rol no es impuesto, sino que se alinea con sus intereses y capacidades, fomentando la responsabilidad y la autonomía.
  4. Colaboración Activa con la Comunidad: La brigada no opera en un vacío. Aprende a coordinarse con docentes, padres y las autoridades locales de protección, creando una red de seguridad más amplia.
  5. Cultura de Prevención Continua: La preparación no es un evento anual. Se establecen rutinas de revisión, mantenimiento de equipos y actualización de conocimientos, integrando la gestión de riesgos en el día a día escolar.

Los beneficios innegables de una brigada transformadora

Implementar una brigada bajo este enfoque tiene un impacto profundo que va más allá de la seguridad inmediata:

  • Mayor seguridad para todos: Alumnos más conscientes y preparados significan una respuesta más rápida y efectiva ante cualquier evento.
  • Desarrollo de habilidades de vida: Fomenta el liderazgo, el trabajo en equipo, la resolución de problemas y la toma de decisiones bajo presión, competencias esenciales para el futuro.
  • Fortalecimiento de la comunidad escolar: Crea un sentido de propósito y pertenencia, donde todos se sienten responsables del bienestar colectivo.
  • Promoción de la ciudadanía activa: Los alumnos se convierten en agentes de cambio que llevan los valores de resiliencia y sostenibilidad a sus hogares y barrios.
  • Reputación institucional: Posiciona al colegio como un referente en seguridad y educación innovadora, atrayendo a nuevas familias y talentos.

Aunque la metodología exacta y los cronogramas de capacitación están siendo validados para asegurar su máxima eficacia, la visión es clara: convertir cada centro educativo en un epicentro de seguridad y liderazgo consciente. Es hora de dejar de cumplir y empezar a preparar para la vida.


Reflexión para Directivos y Docentes

La seguridad de su comunidad escolar no es una lista de chequeo, es una cultura que se construye cada día. ¿Estamos solo marcando casillas, o estamos invirtiendo en formar el carácter y las habilidades que permitirán a nuestros estudiantes protegerse a sí mismos y a su entorno en cualquier circunstancia? El futuro de la resiliencia en sus aulas comienza con la acción consciente y el empoderamiento que otorgamos hoy.

La resiliencia técnica es solo la mitad del camino; la otra mitad es la mentalidad de quien lidera. Para profundizar en la filosofía de la seguridad consciente, te recomiendo mi libro Coherencia, el pilar de todo este sistema de gestión de riesgos.

Mireya Rivas
Mireya Rivas